De esos días que no sabes si es orgullo, o es puro sentimiento. Ambientes que se colapsan, caminos que se interrumpen, mentes que se creen poderosas.
Así es uno de esos días que piensas que todo está contra ti. Llega el llanto y puedes visualizar diferente el panorama. Mentalizas, reflexionas y llega la tranquilidad.
Pensar y resolver en la cabeza te ayuda, pero mejor sería accionar. Torres que se construyen, algunas sólidas otras de cartón, pero no importa todo sirve para una sola cosa, experimentar, evaluar.
Con decisiones en puerta, aún solo en proyectos. Pero todo es un proceso. Debe haber paciencia. A veces la impotencia me atrapa. Pero siempre hay algo que me fortalece, que me consuela, que me anima. Eso que sustenta hasta el suelo que piso.
No hay termino, solo continuación...

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